Por Nancy Frazier O’Brien
WASHINGTON (CNS) — Mientras el Senado se prepara para empezar las discusiones sobre su versión sobre legislación de la reforma del sistema de salud, se valoraban en dos encuestas nacionales los efectos del tema del aborto dentro del debate.
En una encuesta de CNN/Opinion Research Corp. dada a conocer el 18 de noviembre se encontró que el 61 por ciento de estadounidenses se oponían “al uso de fondos públicos para la práctica de abortos en casos en que la mujer en cuestión no pueda pagar”, mientras que solamente el 37 por ciento lo apoyaba.
En respuesta a otra pregunta, un 51 por ciento dijo que “las mujeres que cuentan con seguro dentro de plan privado de seguro de salud que son pagados por las personas individuales o por los patrones”, sin que se usen fondos federales, deberían “pagar los gastos completos de tal aborto de su propia bolsa”, mientras que un 45 por ciento dijo que dentro del plan privado de seguro de salud “se deberían hacer cargo de parte o de todos los gastos incurridos por un aborto”.
En otra encuesta por separado, dada a conocer el 19 de noviembre por el Pew Research Center for the People & the Press y el Pew Forum on Religion & Public Life se encontró que pocos de los que contestaron la encuesta habían citado el aborto como razón para su oposición a las propuestas de reforma del sistema de salud que está actualmente bajo escrutinio del Congreso.
Por otro lado, dirigentes de grupos de diferentes creencias religiosas que representaban a católicos y a otras congregaciones cristianas de Louisiana, Nebraska, Colorado, Michigan, New York y Vermont, todos ellos considerados estados clave para los esfuerzos de reforma del sistema de salud, se presentaron en Capitol Hill, el 19 de noviembre, para orar por el continuado progreso de la legislación sobre reforma del sistema de salud.
Stella Reese, dirigente laica procedente de la Iglesia Católica de San Pedro Claver en Nueva Orleáns, dijo que ella y otras personas habían llevado “las oraciones de miles de familias de nuestra comunidad para acá con nosotros, hoy”.
Reese también pertenece al Proyecto Micah, por medio del cual se hizo posible juntar a 700 personas para una reunión de la comunidad, en junio, para tratar sobre el cuidado de salud con el representante Ahn “Joseph” Cao, único republicano que votó a favor de la legislación de la Cámara sobre reforma del sistema de salud.
En la encuesta de CNN/Opinion Research Corp., se les preguntó a 1,014 adultos estadounidenses lo que pensaban acerca de una variedad de estipulaciones de la legislación de la Cámara sobre la reforma del sistema de salud.
Mientras que los que respondieron estaban distribuidos uniformemente, con un 49 por ciento cada grupo, sobre si favorecían o se oponían al requerimiento de que todos los estadounidenses tengan seguro de salud, la gran mayoría apoyó el requisito de que todos los negocios de grande y medio volumen les dieran seguro de salud a sus empleados (un 73 por ciento); el otorgar subsidios a familias que tengan como ingreso menos de $88,000 al año para ayudarlas a comprar seguro de salud (un 67 por ciento); expansión de cobertura del Medicaid para asegurar a estadounidenses de bajos ingresos (un 67 por ciento); evitar que los inmigrantes ilegales reciban cualquier suma de dinero federal para la compra de seguro de salud (un 70 por ciento).
En la encuesta de la organización Pew, de 1,003 adultos estadounidenses se encontró que un 55 por ciento creían que el aborto no debería estar cubierto en las prestaciones médicas de la reforma del sistema de salud, mientras que un 28 dijo que sí debería estar cubierto y un 17 por ciento dijo que dependía o simplemente no sabían.
A las preguntas que se les hicieron del 12 al 15 de noviembre, un 42 por ciento dijo que “en general estaban a favor” de las propuestas de cuidado de salud que ahora contempla el Congreso, mientras que un 39 por ciento dijo que “en general se oponen” a ellas. Otro 19 por ciento dijo que no sabía o se rehusaron a contestar.
Cuando a los que se oponen a la reforma del sistema de salud se les presentó una pregunta abierta para que dijeran por qué razón se oponían, solamente un 3 por ciento citó el asunto del aborto. Las respuestas más numerosas, con un 27 por ciento cada una, fue que sería muy caro y que aumentaría la oportunidad para que el gobierno se involucrara en el cuidado de salud.
Aunque la versión del Senado de la legislación sobre la reforma del sistema de salud propuesta por Reid no contiene estipulaciones que los obispos católicos de los Estados Unidos dicen son necesarias para evitar el uso de fondos federales para la práctica posible de abortos, la vocera de la Cámara, Nancy Pelosi, dijo el 20 de noviembre que el compromiso final de la legislación entre la Cámara y el Senado sería “neutral en cuanto al aborto”.
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Por Nancy Frazier O’Brien
Catholic News Service
WASHINGTON (CNS) — Mientras el Senado se prepara para empezar las discusiones sobre su versión sobre legislación de la reforma del sistema de salud, se valoraban en dos encuestas nacionales los efectos del tema del aborto dentro del debate.
En una encuesta de CNN/Opinion Research Corp. dada a conocer el 18 de noviembre se encontró que el 61 por ciento de estadounidenses se oponían “al uso de fondos públicos para la práctica de abortos en casos en que la mujer en cuestión no pueda pagar”, mientras que solamente el 37 por ciento lo apoyaba.
En respuesta a otra pregunta, un 51 por ciento dijo que “las mujeres que cuentan con seguro dentro de plan privado de seguro de salud que son pagados por las personas individuales o por los patrones”, sin que se usen fondos federales, deberían “pagar los gastos completos de tal aborto de su propia bolsa”, mientras que un 45 por ciento dijo que dentro del plan privado de seguro de salud “se deberían hacer cargo de parte o de todos los gastos incurridos por un aborto”.
En otra encuesta por separado, dada a conocer el 19 de noviembre por el Pew Research Center for the People & the Press y el Pew Forum on Religion & Public Life se encontró que pocos de los que contestaron la encuesta habían citado el aborto como razón para su oposición a las propuestas de reforma del sistema de salud que está actualmente bajo escrutinio del Congreso.
Por otro lado, dirigentes de grupos de diferentes creencias religiosas que representaban a católicos y a otras congregaciones cristianas de Louisiana, Nebraska, Colorado, Michigan, New York y Vermont, todos ellos considerados estados clave para los esfuerzos de reforma del sistema de salud, se presentaron en Capitol Hill, el 19 de noviembre, para orar por el continuado progreso de la legislación sobre reforma del sistema de salud.
Stella Reese, dirigente laica procedente de la Iglesia Católica de San Pedro Claver en Nueva Orleáns, dijo que ella y otras personas habían llevado “las oraciones de miles de familias de nuestra comunidad para acá con nosotros, hoy”.
Reese también pertenece al Proyecto Micah, por medio del cual se hizo posible juntar a 700 personas para una reunión de la comunidad, en junio, para tratar sobre el cuidado de salud con el representante Ahn “Joseph” Cao, único republicano que votó a favor de la legislación de la Cámara sobre reforma del sistema de salud.
En la encuesta de CNN/Opinion Research Corp., se les preguntó a 1,014 adultos estadounidenses lo que pensaban acerca de una variedad de estipulaciones de la legislación de la Cámara sobre la reforma del sistema de salud.
Mientras que los que respondieron estaban distribuidos uniformemente, con un 49 por ciento cada grupo, sobre si favorecían o se oponían al requerimiento de que todos los estadounidenses tengan seguro de salud, la gran mayoría apoyó el requisito de que todos los negocios de grande y medio volumen les dieran seguro de salud a sus empleados (un 73 por ciento); el otorgar subsidios a familias que tengan como ingreso menos de $88,000 al año para ayudarlas a comprar seguro de salud (un 67 por ciento); expansión de cobertura del Medicaid para asegurar a estadounidenses de bajos ingresos (un 67 por ciento); evitar que los inmigrantes ilegales reciban cualquier suma de dinero federal para la compra de seguro de salud (un 70 por ciento).
En la encuesta de la organización Pew, de 1,003 adultos estadounidenses se encontró que un 55 por ciento creían que el aborto no debería estar cubierto en las prestaciones médicas de la reforma del sistema de salud, mientras que un 28 dijo que sí debería estar cubierto y un 17 por ciento dijo que dependía o simplemente no sabían.
A las preguntas que se les hicieron del 12 al 15 de noviembre, un 42 por ciento dijo que “en general estaban a favor” de las propuestas de cuidado de salud que ahora contempla el Congreso, mientras que un 39 por ciento dijo que “en general se oponen” a ellas. Otro 19 por ciento dijo que no sabía o se rehusaron a contestar.
Cuando a los que se oponen a la reforma del sistema de salud se les presentó una pregunta abierta para que dijeran por qué razón se oponían, solamente un 3 por ciento citó el asunto del aborto. Las respuestas más numerosas, con un 27 por ciento cada una, fue que sería muy caro y que aumentaría la oportunidad para que el gobierno se involucrara en el cuidado de salud.
Aunque la versión del Senado de la legislación sobre la reforma del sistema de salud propuesta por Reid no contiene estipulaciones que los obispos católicos de los Estados Unidos dicen son necesarias para evitar el uso de fondos federales para la práctica posible de abortos, la vocera de la Cámara, Nancy Pelosi, dijo el 20 de noviembre que el compromiso final de la legislación entre la Cámara y el Senado sería “neutral en cuanto al aborto”.
- – -Se valora en encuestas el efecto del aborto en el debate sobre reforma del sistema de salud
Por Nancy Frazier O’Brien
Catholic News Service
WASHINGTON (CNS) — Mientras el Senado se prepara para empezar las discusiones sobre su versión sobre legislación de la reforma del sistema de salud, se valoraban en dos encuestas nacionales los efectos del tema del aborto dentro del debate.
En una encuesta de CNN/Opinion Research Corp. dada a conocer el 18 de noviembre se encontró que el 61 por ciento de estadounidenses se oponían “al uso de fondos públicos para la práctica de abortos en casos en que la mujer en cuestión no pueda pagar”, mientras que solamente el 37 por ciento lo apoyaba.
En respuesta a otra pregunta, un 51 por ciento dijo que “las mujeres que cuentan con seguro dentro de plan privado de seguro de salud que son pagados por las personas individuales o por los patrones”, sin que se usen fondos federales, deberían “pagar los gastos completos de tal aborto de su propia bolsa”, mientras que un 45 por ciento dijo que dentro del plan privado de seguro de salud “se deberían hacer cargo de parte o de todos los gastos incurridos por un aborto”.
En otra encuesta por separado, dada a conocer el 19 de noviembre por el Pew Research Center for the People & the Press y el Pew Forum on Religion & Public Life se encontró que pocos de los que contestaron la encuesta habían citado el aborto como razón para su oposición a las propuestas de reforma del sistema de salud que está actualmente bajo escrutinio del Congreso.
Por otro lado, dirigentes de grupos de diferentes creencias religiosas que representaban a católicos y a otras congregaciones cristianas de Louisiana, Nebraska, Colorado, Michigan, New York y Vermont, todos ellos considerados estados clave para los esfuerzos de reforma del sistema de salud, se presentaron en Capitol Hill, el 19 de noviembre, para orar por el continuado progreso de la legislación sobre reforma del sistema de salud.
Stella Reese, dirigente laica procedente de la Iglesia Católica de San Pedro Claver en Nueva Orleáns, dijo que ella y otras personas habían llevado “las oraciones de miles de familias de nuestra comunidad para acá con nosotros, hoy”.
Reese también pertenece al Proyecto Micah, por medio del cual se hizo posible juntar a 700 personas para una reunión de la comunidad, en junio, para tratar sobre el cuidado de salud con el representante Ahn “Joseph” Cao, único republicano que votó a favor de la legislación de la Cámara sobre reforma del sistema de salud.
En la encuesta de CNN/Opinion Research Corp., se les preguntó a 1,014 adultos estadounidenses lo que pensaban acerca de una variedad de estipulaciones de la legislación de la Cámara sobre la reforma del sistema de salud.
Mientras que los que respondieron estaban distribuidos uniformemente, con un 49 por ciento cada grupo, sobre si favorecían o se oponían al requerimiento de que todos los estadounidenses tengan seguro de salud, la gran mayoría apoyó el requisito de que todos los negocios de grande y medio volumen les dieran seguro de salud a sus empleados (un 73 por ciento); el otorgar subsidios a familias que tengan como ingreso menos de $88,000 al año para ayudarlas a comprar seguro de salud (un 67 por ciento); expansión de cobertura del Medicaid para asegurar a estadounidenses de bajos ingresos (un 67 por ciento); evitar que los inmigrantes ilegales reciban cualquier suma de dinero federal para la compra de seguro de salud (un 70 por ciento).
En la encuesta de la organización Pew, de 1,003 adultos estadounidenses se encontró que un 55 por ciento creían que el aborto no debería estar cubierto en las prestaciones médicas de la reforma del sistema de salud, mientras que un 28 dijo que sí debería estar cubierto y un 17 por ciento dijo que dependía o simplemente no sabían.
A las preguntas que se les hicieron del 12 al 15 de noviembre, un 42 por ciento dijo que “en general estaban a favor” de las propuestas de cuidado de salud que ahora contempla el Congreso, mientras que un 39 por ciento dijo que “en general se oponen” a ellas. Otro 19 por ciento dijo que no sabía o se rehusaron a contestar.
Cuando a los que se oponen a la reforma del sistema de salud se les presentó una pregunta abierta para que dijeran por qué razón se oponían, solamente un 3 por ciento citó el asunto del aborto. Las respuestas más numerosas, con un 27 por ciento cada una, fue que sería muy caro y que aumentaría la oportunidad para que el gobierno se involucrara en el cuidado de salud.
Aunque la versión del Senado de la legislación sobre la reforma del sistema de salud propuesta por Reid no contiene estipulaciones que los obispos católicos de los Estados Unidos dicen son necesarias para evitar el uso de fondos federales para la práctica posible de abortos, la vocera de la Cámara, Nancy Pelosi, dijo el 20 de noviembre que el compromiso final de la legislación entre la Cámara y el Senado sería “neutral en cuanto al aborto”.
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